Las investigaciones a directivos, al alza

6/12/2013

La crisis económica es la causa del incremento de los fraudes en las empresas. Entre éstos, las investigaciones realizadas por detectives privados para el control de directivos se encuentran en alza. Los directores de las compañías –debido al cargo que desempeñan- tienen acceso a gran volumen de información crítica de la organización en la que desempeñan su trabajo.

Los abusos en sus puestos les llevan a realizar acciones desleales para la empresa en la cual trabajan. La función de los detectives privados es fundamental para dar con estos engaños. Además, estas investigaciones suponen para las cajas de las compañías un beneficio de miles de euros al año.

Realizar un trabajo de gran repercusión y alto cargo en cualquier empresa es una buena oportunidad para desempeñar ese puesto y llegar a desarrollarse profesionalmente. Esta ocupación como directivo le lleva a tener acceso a un gran volumen de información, que en muchos casos, es vital para la compañía. La facilidad de acceso con la que estos empleados pueden acceder a ésta puede llevarle a cometer acciones poco leales para la firma para la que trabaja.

Entre los casos más habituales en estas prácticas ilícitas llevadas a cabo por los directivos se encuentran la puesta en marcha de empresas paralelas donde, por lo general, figuran familiares próximos al directivo o también el paso de información a la competencia. Estas ideas ponen de manifiesto que en todas estas circunstancias debemos ser conscientes del peligro que suponen este tipo de acciones tanto para la continuidad como para el porvenir de la compañía.

Una vez resaltada la importancia y las consecuencias negativas que tienen estas prácticas para el futuro empresarial de cualquier organización –sea cual sea el tamaño de éstas pues, desde nuestra experiencia, hemos visto como tanto directores de grandes como de pequeñas empresas se han visto tentados por estas prácticas-.

Las tareas a realizar por los detectives privados para investigar estas actividades son: el seguimiento, el informe económico y el análisis informático forense.

Sin embargo, para poder llevar a cabo una correcta investigación, una de las tareas previas a llevar a cabo antes de comenzar este trabajo -y que no debemos pasar por alto- es conocer de antemano y con detalle la empresa con la que el directivo establece una relación.

Posteriormente, la misión como detective privado consiste en conocer cuáles son los movimientos realizados por el directivo, como por ejemplo saber si acude a reuniones ajenas a la empresa en la que trabaja, si facilita información confidencial a la competencia o si crea una compañía paralela a la actual y capta a los trabajadores de la antigua empresa.

El valor de la información es primordial para el desarrollo de las empresas en las que la tecnología es una pieza clave. Por eso, otra de los cometidos llevados a cabo por los detectives privados en este tipo de investigaciones es el análisis informático forense.

Mediante éste examinamos tanto el ordenador corporativo de directivo así como de sus dispositivos móviles –que son también propiedad de la compañía- para poder conocer si mantiene algún tipo de relación con alguna compañía de la competencia como, por ejemplo, la revisión de su correo electrónico. La realización de un informe económico así como el averiguar las posibles vinculaciones societarias que éste pueda tener son otros de los cometidos que también debemos llevar a cabo.

Como conclusión, los directivos de las empresas son otro de los grupos empresariales investigados por los detectives privados a lo que debemos de prestar atención. El ocupar un cargo de importancia dentro de la compañía no le exime de la realización de prácticas ilegales que, además, ponen en peligro la continuidad de ésta y con ello a todos los empleados que trabajan en ella.

La contratación de detectives privados es vital para verificar si los indicios de las acciones llevadas a cabo por estos directivos son reales y se está cometiendo fraude. Las empresas deben mantenerse alerta y cuidarse a la hora de fichar a directivos. Como diría el dicho, se trata de “prevenir antes que curar”.